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Consejos para que una empresa pueda aprovechar el potencial de internet

Todo parece muy fácil y barato en internet. Puedes montarte una web, enviar miles de e-mails, abrir perfiles y páginas en redes sociales y hacer un montón de cosas más sin gastar prácticamente ni un Euro y se supone que, gracias a todo ello, tus clientes van a gastar más en tu negocio y nuevos clientes van a empezar a aparecer por todos lados como por arte de magia.

Esto de que internet es barato o incluso gratis depende mucho de en cuanto valoras tu tiempo y de si tienes en cuenta el beneficio que no obtendrás por las cosas que harías normalmente y que dejarás de hacer para dedicarte a internet.

Has visto a mucha gente que piensa lo mismo sobre tu sector de actividad, que todo es muy fácil y que se gana mucho dinero. Abren un negocio para hacerte la competencia sin saber prácticamente nada y cometiendo muchos errores, y luego se sorprenden y se lamentan cuando se estrellan, pierden todo su dinero y tienen que cerrar.

Entonces, ¿por qué vas a creer que internet es diferente?

Si la mayoría de tus clientes actuales y potenciales son residentes o visitantes de tu localidad o de poblaciones cercanas, sigue leyendo, ya que hablaremos de «internet local» y no de «internet global», que es de lo que ha estado hablando casi todo el mundo hasta ahora. De hecho, desarrollaremos de forma práctica el concepto que se está poniendo de moda, el concepto «SoLoMo» (Social, Local y Móvil).

En los tiempos que corren, la dedicación que requiere la actividad del día a día de una pyme local es abrumadora, por lo que los recursos (tiempo, personas, dinero) disponibles para internet son casi inexistentes y no hay más remedio que acabar sacándolos de algún lado «desvistiendo un santo para vestir a otro».

Por lo tanto, parece lógico asegurarse al máximo de que la dedicación e inversión en internet va a empezar a rentabilizarse cuanto antes y hacer todo lo posible para evitar errores, perder tiempo y malgastar dinero.

He aquí 15 claves y consejos para conseguirlo

  1. Tu web, tu página de empresa en Facebook, etc. son el reflejo y la imagen de tu negocio en internet. Si no tienes tiempo o no puedes o no quieres invertir para que hagan justicia a tu negocio, mejor elimínalas.
  2. Si acabas de empezar en internet, dedícate primero a las cosas más sencillas. Acostúmbrate a recopilar las direcciones de e-mail de tus clientes y a hacer amistad o seguirlos e interactuar con ellos en Facebook y Twitter.
  3. Para hacerte amigo de tus clientes en Facebook utiliza tu perfil de usuario haciendo uso de las listas de amigos para separar la actividad privada de la profesional. Con ello consigues reforzar tu relación personal con tus clientes. Luego puedes crear la página de empresa e invitarlos. Pero no empieces usando un perfil de usuario con el nombre de tu empresa, negocio o comercio, ya que te arriesgas a que sea borrado por violar las normas de uso de Facebook y también a que algunas personas lo consideren una intromisión y sientan rechazo por tu negocio.
  4. Evita especialmente las webs «gratis», a menos que lo que quieras sea simplemente poder decir a tus clientes que tienes una web. Te van a hacer perder tiempo y oportunidades, nunca son todo lo «gratis» que crees, no están optimizadas para el posicionamiento eb Google y no te van a servir de nada cuando hayas adquirido consciencia de cómo debes usar realmente internet para poder aprovechar todo su potencial.
  5. Huye de los portales de descuentos y ofertas. Quizás funcionen para grandes empresas y franquicias cuyo planteamiento es el de una inversión promocional, pero para los pequeños negocios es la manera más fácil de suicidarse económicamente, ya que no consiguen más que acostumbrar a los clientes habituales a esperar las ofertas y descuentos para volver.
  6. Olvídate de las «palabras extraños» de internet que has oído hasta ahora, como SEO, SEM, SMO, e-commerce, inbound marketing, marketing de contenidos, etc. y céntrate en los conceptos que ya conoces de toda la vida como por ejemplo «boca a oreja» o «satisfacción del cliente», aplicándolos y explotándolos en internet.
  7. Las redes sociales son la versión actual del «boca a oreja» de siempre. No las uses como un catálogo ni como un tablón de anuncios, sino para «socializar», tal como su nombre indica. Para reforzar la relación personal con tus clientes, con una atención personalizada, interactuando, informando, comunicando, teniendo detalles, premiando, felicitando, compartiendo, comentando, etc. Motiva a tus clientes para que hablen de tus productos y servicios, expliquen y muestren sus experiencias mediante imágenes y videos.
  8. Como tus recursos son limitados, prioriza las acciones en internet sobre las acciones promocionales, publicitarias o de márketing en cualquier otro medio. Ninguno tiene, ni por aproximación, las ventajas de internet: control estricto de los costes, agilidad para la puesta en marcha y para hacer cualquier cambio, rapidez de reacción ante la competencia o cualquier imprevisto, control y seguimiento de los resultados, inmediatez, capacidad de información, potencial de visibilidad, difusión y viralidad, etc., etc.
  9. Mantén el contacto con tus clientes. Acuérdate de ellos y haz que ellos se acuerden de ti. Envíales e-mailings para informarles sobre novedades, ofertas y promociones. Usa el correo electrónico y las redes sociales para preguntarles sobre su última compra y si puedes ayudarles en algo, hazles recomendaciones personalizadas, aprovecha las fechas especiales para comunicarte con ellos, motívales para que te recomienden, comenten y compartan sus experiencias de tu negocio con sus amigos y seguidores en la redes sociales.
  10. Presta especial atención a los «millennials», los nacidos alrededor del inicio del milenio. Son los clientes y prescriptores ya no del futuro, sino del presente. No solo compran, aconsejan, recomiendan y deciden entre ellos y para ellos mismos, sus amigos, conocidos y familiares de su misma edad, sino también cada vez más por los mayores. No son adictos, sino usuarios naturales de la tecnología que nació con ellos, y la palabra «fidelidad» aplicada a sus compras no está en su vocabulario, pero en cambio valoran como nadie la experiencia de compra y la atención personalizada y pueden ser tus mejores vendedores. Si no estás al día tecnológicamente, estás dejando de lado este segmento de clientes que cada día cobra mayor importancia.
  11. Pon wifi gratis para tus clientes o facilítales el acceso a las redes wifi gratuitas disponibles en tu zona y no obligues a consumir publicidad por el uso gratuito del wifi, no es una buena idea.
  12. Recuerda que tener una web propia es una opción. Quizás incluso aún no la necesites o no sea prioritaria para tu negocio. Plantéate tener una web propia solo si tienes muy claro que podrá ser como tiene que ser y que podrás mantenerla actualizada. De la misma manera, plantéate tener una tienda online solo si puedes competir, ofrecer un excelente servicio y dedicarle mucho tiempo.
  13. El «showrooming» es una tendencia imparable que irá a más y que se unirá a otras que irán surgiendo y que por ahora ni te imaginas. Perderás tiempo y energía si la percibes como una amenaza contra la que debes luchar en lugar de como una oportunidad que, con creatividad e imaginación, esfuerzo y colaboración y, sobre todo, con espíritu de adaptación, podrás aprovechar. Para ello, internet es la herramienta más adecuada. El objetivo del «showrooming» no es únicamente encontrar el mejor precio, sino también disponibilidad, poder tocar y probar el artículo, la mejor atención personalizada, la información más completa y experimentada, el soporte técnico más eficiente, etc. El cliente no decide comprar solo por el precio, sino por la combinación equilibrada de todos los factores.
  14. Aprende y pon en práctica nuevas formas de colaboración. En los tiempos que corren, continuar en solitario, como hasta ahora, supone un riesgo inasumible para cualquier pequeño negocio. La colaboración resulta imprescindible para poder aprovechar al máximo el potencial de internet. Por ejemplo, comerciantes, mayoristas, distribuidores y fabricantes tendrán que encontrar fórmulas de colaboración para aprovechar oportunidades como las que brinda el «showrooming».
  15. consciente de lo que sabes de internet y de lo que no. Con una buena consultoría ahorrarás mucho más de lo que te cueste. Ganarás tiempo y rentabilidad, aprovecharás oportunidades, evitarás errores y te ahorrarás dinero y expectativas frustradas. ¿Pondrías a alguien que «sabe un poco de lo tuyo» al frente de tu negocio? Que sepas cocinar no significa que puedas hacerte cargo de la cocina de un restaurante, que tengas buen gusto para los zapatos no significa que puedas abrir una zapatería, que te guste la decoración y el bricolaje no significa que sepas lo que hace falta para abrir una tienda de muebles o una inmobiliaria, que te salgan buenas fotos no significa que seas un fotógrafo profesional.

Fuente: PuroMarketing.com

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