Trabajar duro no es suficiente debes trabajar eficientemente ¿Cómo lograrlo? - Movlim

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Trabajar duro no es suficiente debes trabajar eficientemente ¿Cómo lograrlo?

¿Te ha pasado que durante tu jornada de trabajo, por momentos te sientes lleno de energía, motivado y muy productivo, pero poco después te cuesta mantener tu concentración, te distraes con facilidad y pierdes el enfoque de las cosas que estás ejecutando?

Es probable que estés lleno de cosas por hacer, y repartas el tiempo entre tu trabajo, un nuevo proyecto profesional, estudios y/o familia. Pero, ¿cómo hacer para dejar de estar en “modo-trabajo” y relajarte por un instante?. ¿Qué tal si en vez de trabajar duro, trabajas más eficientemente o inteligentemente? Estos consejos te ayudarán a lograrlo:

1. Toma descansos cada 90 minutos

Stephen R. Covey en uno de sus capítulos de su libro “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”, relata como un leñador al usar su sierra eléctrica se va desafilando a medida que este corta y corta más arboles. Si este mismo leñador se detuviera de vez en cuando para cerciorarse de que esta mantenga su filo, en el largo plazo estaría ahorrando tiempo y esfuerzo haciendo que su trabajo sea más eficiente.

En términos prácticos, lo que esta historia nos quiere decir es, que en la vida real, para lograr lo mejor de nosotros es necesario preservar y mejorar el mejor activo que nosotros tenemos, nosotros mismos. Esto significa tener un programa de “auto renovación” en cuatro áreas de tu vida: el área física, socio-emocional, mental y espiritual.

“Afilar la sierra” sería un hábito que nos permitiría mejorar en estas áreas, lo que es especialmente beneficioso cuando se trata de trabajar y prevenir el agotamiento describe Covey.

Adicionalmente, estudios demuestran que experimentamos un ritmo ultradiano cada 90 a 120 minutos (varía en cada persona), estos son ciclos naturales del cuerpo que ocurren a intervalos de menos de 24 horas.

¿Recuerdas la última vez que estabas trabajando duro, te sentías lleno de energía, productivo, pero luego de una hora y media o dos horas empezaste a perder la concentración y a distraerte más fácilmente?

La respuesta a estos comportamientos está en estos ciclos. Esta disminución de energía hace que si estamos leyendo un libro, al finalizar estos ciclos, nos encontraremos leyendo el mismo párrafo una y otra vez sin encontrarle sentido, cuando esto ocurre nos damos cuenta que debemos detenernos, tomar un descanso hasta que recuperemos nuestra atención y concentración.

Si queremos mantener el máximo rendimiento, tenemos que ser más hábiles en el manejo de nuestra energía durante todo el día. El tomar descansos periódicos, aproximadamente cada 90 minutos, ayudará a nuestro cuerpo y mente a renovarse.

2. Prioriza las tareas

Antes de comenzar con cualquier labor, primero cerciorarte de todas las cosas que debes hacer. Esto te permitirá planear de una manera más sabia ya que habrás decidido con antelación los detalles de cada actividad para aprovechar mejor el tiempo.

Una manera de lograrlo es tener una lista mental o en un papel de todas las tareas por realizar, detente y piensa qué tareas son urgentes, cuales son más importantes que otras, y cuanto tiempo aproximadamente te tomará en realizarlas, si no sabes, asegúrate de encontrar la respuesta. Si tienes una nueva tarea por hacer, agrégala a la lista y decide que lugar ocupa en ella y cuando debes hacerla. Recuerda que las tareas importantes son diferentes a las urgentes.

Adicionalmente, no te sofoques con un sinnúmero de tareas por hacer, si bien es cierto que quieres demostrar tu capacidad en cumplir tus objetivos, debes ser realista con tu tiempo y desempeño. Evita realizar múltiples tareas a la vez, muchas veces haces menos cuando deambulas entre una tarea y otra, ya que tu cerebro se distrae con mayor facilidad. Escoge una sola cosa en que trabajar y pon tu mejor esfuerzo hasta que se cumpla.

3. Evita las distracciones, ejercita tu “músculo de la concentración”

Evalúa los métodos que tienes para realizar tus actividades, lo lógico es que quieras que sean lo más eficientes posible. ¿Sabes que te distraes fácilmente? trabaja entonces en un lugar que no tenga el tipo de distracciones que te hacen perder la concentración.

Según Daniel Goleman en su libro “Focus: The Hidden Driver Excellence”, las distracciones se originan de dos maneras, una por las vías sensoriales, las cuales incluyen las cosas que están sucediendo a tu alrededor, y la segunda son las distracciones emocionales, las cuales incluyen tus diálogos internos y los pensamientos sobre cosas que suceden en tu vida.

Si te estás sintiendo emocional por algún hecho que ha ocurrido, sabes lo difícil que es bloquear este tipo de distracción. Goleman explica que esto sucede por una razón; cuando algo nos molesta, nuestro cerebro está tratando constantemente de encontrar una solución para no tener que estar más preocupado por ello, bloquear esta búsqueda no nos ayuda a concentrarnos más, por el contrario hará que no podamos abandonar estos pensamientos hasta que tengamos un plan de acción.

Entonces ¿cuál es la solución?, mantener la concentración lleva mucho trabajo. Al igual que nuestros músculos físicos, nuestro músculo de la concentración se debe ejercitar. Ten en cuenta que este también se fatiga cuando hay exceso de trabajo, por lo cual tratar de hacer mucho en muy poco tiempo conlleva a la fatiga mental, seremos menos eficaces en nuestro trabajo, más distraídos y más irritables. En conclusión, es una cuestión de práctica y balance.

Fuente: Modo Emprendedor

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